Hoy fui a  comer. Como todo el mundo.

A un McDonalds.

Ahh.... ahí ya cambia la cosa.

Solamente un McDonalds es capaz de absorber una piscina de bolas, muñecos infernales, payasos, gente adulta, y comida. Todo a la vez. Qué cojones. ¿Cómo os podeis quejar de la comida basura que venden? El resto es mucho peor.

Y pese a todo, no me voy a quejar de ninguna de lo anteriormente mencionado.

No deberían dejar entrar a los adolescentes. Como a los perros. Prohibido gente entre 12-16 años. Y si tienen esa edad, que al menos tengan decencia o lo aparenten U_u

En fin, no es nada nuevo, odio a la juventud de la que he salido no hace tanto. Sobretodo a las chicas. Y pensar que yo pude ser una de ellas... ¿pero cómo puedes pasarte media hora cotorreando sobre si un actor es guapo, feo, etc?

Normalmente suelo abstraerme cuando voy sola por la calle, en mi mundo. Bueno, cuando no voy sola también. Pero era mi hora de comer. Mi hora de hamburguesa. ¿Acaso os molesto yo cuando vais a comprar la SuperPop?

Pues eso.

Si es que empezamos mal... si en cuanto me vieron empiezan a soltar una risilla por lo bajo... Maaaaaaaaaaal.

¿No puede salir una de casa con lo primero que pilla?

Bueno, eso nunca me importa. Siempre salgo con lo primero que pillo. Lo que me rechina eran sus risitas >_<

Estridentes. Como si estrangularas un caniche. Y de eso sé yo mucho.

Después ya vieron que me senté sola en una mesa. Cuando levantaba la vista me estaban mirando. No se cortaban ni en señalarme. Pensé en coger mi mp3, mi musica, y abstraerme aun más. Pero... sin batería. Tenía que estar escuchándolas. Había más gente dentro, sí, pero ocupaban todo el espacio sonoro.

Por suerte luego volvieron a lo suyo, aunque seguia escuchando lo que decían por desgracia. Algunas perlas muy buenas. Solo voy a dejar un ejemplo :

- Luego de esto tengo que vomitar.

Mi pésame, juventud.

Por eso no volveré a un McDonalds.

Y si lo hago, será con un bidón de gasolina.